martes, 25 de agosto de 2009

MADRID - GIJON - MADRID 2009

ÁLBUM DE FOTOGRÁFICO
Día 17 de agosto de 2009, fecha señalada en el calendario como la de pasar revisión a las máquinas que van a participar en la 2ª edición de la Madrid- Gijón- Madrid. Las 18 horas era la señalada para revisar las bicis de Alfredo y mía.
A las 15:00 horas habíamos quedado pasa salir para Madrid como así fue, con un calor insoportable, cargadas las bicicletas y empieza la Madrid Gijón Madrid. Al paso por Valdepeñas más de una hora y media parados por no sé qué motivo ya que luego no vimos nada que nos retrasara tanto. Empiezan los nervios por si llegamos tarde, por fin llegamos 10 minutos antes de la hora prevista a pesar de que nos equivocamos en alguna rotonda que parece que las señalizan para los que saben dónde tienen que ir pero no para los forasteros. Cosas de los señalizadores.
El amigo y compañero Manolo Morente nos esperaba a las puertas del polideportivo de Algete, pasamos la revista a las bicicletas y nos dan la documentación necesaria para poder participar en la prueba así como un mallot por cierto muy bonito y que imaginaros donde va a estar.
Pasada la revista nos dirigimos a Torrejón de la Calzada (lugar de residencia del amigo Manolo) y donde estábamos invitados para pasar el tiempo hasta que nos dirigiéramos nuevamente a la salida de la prueba. Cena de los 3 y a la cama para descansar.
A las 18:15 horas, hora prefijada para irnos a Algete nos ponemos en marcha, pasando por Villaverde para recoger a Fran Vacas que a la postre fue ganador de la prueba y record de la misma con un tiempo inferior a 58 horas.
Llegada a Algete, vuelta por los alrededores y ya íbamos viendo el ambiente deportivo ciclista que se avecinaba en pocas horas. En las inmediaciones del restaurante del polideportivo había algunos cicloturistas merendando-cenando con sus máquinas (algunas muy llamativas, ver álbum de fotos) y algunas personalidades relevantes como el ex lendakari Ibarreche que participó como uno más en la prueba.
Con tal de salir de los primeros para evitar luego aglomeraciones sobre todo en los primeros controles, a pesar de que la salida del primer grupo era a las 22:00 estábamos ya preparados antes de las 21:00 una vez que nos hincamos un bocata y un taper de arroz con leche que amablemente nos hizo Manolo. Los nervios ya empezaban a asomar en las caras de todos, bueno más que nervios intranquilidad. Saludos a los conocidos que según iban llegando nos alegrábamos, presentaciones de nuevos compañeros, en fin lo de costumbre en estos casos. El grupo de los asturianos se empieza a hacer notar con sus cánticos de Asturias Patria querida y tal.
22:00 horas, los primeros 50 nos ponen en la calle de salida y la alcaldesa de Algete nos da la bienvenida cortando la cinta de salida dando por iniciada la prueba.
Acompañados al principio por varios motoristas voluntarios nos indican el camino al tiempo que señalizan en las rotondas e iluminan en más de una ocasión la carretera para facilitarnos la labor. Desde aquí GRACIAS, estos trabajos no están pagados con nada.
Ya desde el principio el ritmo era más bien ligero, nervioso, enseguida empezamos a hacer grupos algo numerosos y a organizarnos haciendo relevos que como es costumbre aviva el ritmo y se aprovechan muchos del trabajo de unos cuantos, pero la vida es así.
Al pasar por Cogolludo se hace una parada de las llamadas técnicas (mear y coger agua), se continúa en menos de 5 minutos y es entonces cuando Fran Vacas que había salido en último lugar con el reto personal de hacer el recorrido en menos de 60 horas nos adelanta, nos enganchamos a él como podemos durante un par de minutos y nos deja con una facilidad pasmosa. Continuamos hasta el primer control ATIENZA pk. 107), llegamos sellamos rápidamente comemos algo también rápido y otra vez carretera y bicicleta. Ahora los grupos ya eran menos numerosos y mas naturales, nosotros lo formamos Manolo Morente, Raul, Alfredo, Jose Luis de Albal y yo con algún otro agragado que ahora no me acuerdo. Empezamos a subir el alto de la Pela al tran tran, cogiendo a gente hasta llegar a Ayllón. En la bajada de la Pela, carretera muy bacheada, se me rompe un soporte de una de las luces y tengo que parar ayudándome a reincorporarme al grupo Jose Luis. Llegamos al control de Ayllón (pk. 163), sellamos, bebemos, comemos y arreglamos deprisa lo que se podía arreglar y otra vez carretera y bicicleta ya llevábamos algo de adelanto sobre el horario previsto por nosotros, pero no cejamos en el ritmo (bueno) porque si el aire cambiaba nos lo iba a quitar y con creces.
Pasamos Aranda de Duero y nos dirigimos a Tórtoles de Esgueva próximo control (pk. 243). Ya estaba amaneciendo y el frio se hacía notar, nos hincamos un bocata yo con cerveza que me supo a gloria, y nuevamente en marcha para no aglomararse, hacemos una parada técnica a la salida del pueblo ya que en el bar había solo un urinario y claro las colas eran grandes (las filas me refiero) y otra vez encima de la borrica. Empezamos a hacer relevos en cadena y enseguida llegamos a Torquemada coincidente con el camino de Santiago y vamos viendo peregrinos en bicicleta y caminantes que nos alegran un poco la vista de las llanuras y poco vistoso del terreno. Llegamos a Fromista (pk. 320) y sellamos en el control comiendo alguna pieza de fruta y bebiendo zumo que la organización del control nos tenía preparado. Nuevamente carretera y bicicleta ya llevábamos más de hora y media de adelanto cobre el horario previsto.
Decidimos habida cuenta de la hora que era 12:45 y lo que quedaba hasta el próximo pueblo (Guardo) comer en Carrión de los Condes; aquí perdimos casi una hora de las ganadas ya que ni el comedor estaba preparado ni el restaurante tenía la prisa que nosotros, pero la vida es así. Comimos y nuevamente encima de la bicicleta dirección a Guardo y luego a Cistierna que era el próximo control (pk. 432). Este tramo fue mortífero para mi, se andaba muy deprisa, alcanzamos a los de Yecla que tuvieron que soltarse y cuando llegamos a Guardo ya iba molido y dolorido, con un calor impresionante, se me acabó el agua y había que recorrer 30 km. de terreno rompe-piernas que todavía no sé como los pude hacer. Enfín llegamos a Cistierna, comemos fruta y algo de lo que la organización del control nos había preparado, nos duchamos y ya la cosa cambió bastante.
Nuevamente en marcha, formamos un grupito con nosotros 4 mas Enrique (el indio) que al tran tran subimos el alto de la Remolina, pasamos Riaño y nos dirigimos al Pontón.
Al pasar el pantano de Riaño (impresionante tanto de bonito como de grande), deciden parar en una fuente que hay a la salida del pueblo y yo decido ir poco a poco despacio subiendo el puerto, que por cierto no se terminaba nunca y el aire empezó a soplar en contra. Me hundió físicamente; cuando faltaba 1 km. para la cima y me dice Manolo que arriba se terminaba, yo creí que ese km. no iba a ser capaz de hacerlo, me parecía una pendiente de más del 20%, aunque realmente tendrá el 7% o por ahí. No sé cómo pero con los ojos cerrados los subí. Empezamos a bajar y madre mia, eso no se terminaba nunca. Los 45 km. que hay desde el alto del Pontón hasta Cangas de Onis se me hicieron interminables y eso que eran todo cuesta abajo.
Por fin llegamos a Cangas de Onís (pk. 531) punto de control que teníamos como primera parada de dormir, llegamos con más de una hora de adelanto sobre el horario previsto, bajamos el puerto con luz del día, lo que nos daba una ventaja en cuestión de seguridad.
Ni me atrevo a decir en el estado en que llegué, exhausto, cabreado, pero bueno ahí estábamos ya con 531 km. en las patas en menos de 24 horas, era otro record batido, una puesta a prueba al cuerpo más y que este había respondido, ahora tocaba ducha, cena y descanso, las 3 de la madrugada llegaban rápidamente y había que estar nuevamente encima de la bicicleta (pobre bicicleta).
Manolo Morente, Raul y yo decidimos ir al pueblo a una pizzería a machacarnos un buen plato de pasta, Alfredo por el contrario decidió comerse un bocata en el polideportivo. Colchoneta y a dormir (bueno lo de dormir es un decir), entre los que entraban, salian, taconeo, ronquidos a gogo, ventosidades y otros menesteres os podéis imaginar lo que se pudo dormir, pero bueno al menos no estábamos dando pedales y se pudo descansar algo.
Tres y media de la madrugada, me llama Kike, el indio que había quedado para salir con nosotros y me pregunta que a qué hora salíamos, la sorpresa se la lleva cuando le digo que a las tres, siendo ya las tres y media. A última hora se había decidido salir a las 4 y yo no me había enterado.
Desayuno en el polideportivo un cafelito con leche y una tostada y en marcha. Frio, humedad, niebla, cuerpos doloridos, pero otra vez en marcha.
Cuando llevábamos una media hora solicito parar para darme pomada en el vasto interno de la pierna derecha que me dolía mucho y así lo hacemos, Alfredo me deja Radiosalid y nuevamente en marcha, el dolor continúa aunque disminuido un poco, no me podía poner de pié en la bicicleta, la cosa pintaba mal, el grupo va a mi paso aunque yo me esfuerzo por no entorpecer mucho al mismo, pensando llegar a Gijón y desde allí pues abandonar y coger un tren, autobús o lo que sea para volver a Madrid. Quedaba por subir entre otros kilómetros el puerto de la madera que franquea Gijón, podía ser un desastre después del esfuerzo que he tenido que hacer hasta llegar aquí, un año y medio tirado por la borda por un puto dolor en un músculo, en fín una comedura de tarro impresionante.
Llegamos a Gijón, Manolo Morente me da un nolotil que sumado a un paracetamol que llevaba yo me lo meto en el cuerpo y parece que aquello medio empieza a funcionar, no podía forzar mucho pero me permitía pedalear con continuidad y yo me encontraba cada vez con mejores sensaciones. El grupo comandado por Alfredo me llevó en palmito, cuidándome todo lo posible, pues había que llegar nuevamente a Cangas de Onís y desde allí subir el Pontón; 45 km. de subida continuada yendo de menos a mas, del 2% al 8% en continua subida. Donde yo creía que no iba a poder porque el dolor continuaba en cuanto forzaba un poco se pudo, las plantas de los pies no las sentía, llegamos a la fuente del infierno y allí además de cargar agua metí los pies en el chorro que caía helada (seguro que menos de 8º), recuperé y nuevamente en marcha, el puerto era ya agua pasada, ahora tocaba bajar con algún repechillo que otro pero el terreno era favorable.
Hasta llegar a Cistierna (pk. 788) atravesamos nuevamente el pantano de Riaño, precioso, inmenso posiblemente el pantano mas grande de España tanto como Alfredo como Manolo ya que Raul había decidido a mitad de camino entre Gijón y Cangas irse solo y Kile ya en Gijón decidió hacer el camino con los de Asturias, con continuos relevos me llevaron hasta el punto de control. Ducha, comida a gogó, cafetito estiramientos y cuando íbamos a salir Kike que estaba allí nos propone formar un grupo con los de Vitoria que eran dos (Román y su sobrino), él y nosotros tres a fin de sobrellevar mejor el viento que ya hacía y que era en contra como así fue. Aceptamos y nuevamente en marcha.
Cuatro eran los que tiraban del grupo hasta Guardo con esos repechones y calor que se hacían interminables (Román, Enrique, Alfredo y Manolo Morente), tanto el sobrino como yo bastante hacíamos con aguantar como podíamos. Llegamos a Guardo y después de la subida con un repechón del 10% llega lo llano, pero el aire en diagonal y contra, Alfredo también iba tocado un poco y Manolo Morente va con el ganchillo, así que entre Román, Kike y Alfredo en algunos momentos ponen un ritmo de 30 km. hora y nosotros a chupar rueda como condenados, así Fromista (pk. 901) donde nosotros nos quedamos a dormir como teníamos previsto y Román y su sobrino continúan hasta Tortoles de Esgueva creo.
En este tramo que son casi 100 km. (desde Guardo hasta Frómista), posiblemente y a pesar de lo tocado que iba es en el que más he disfrutado de todo el recorrido, y simplemente por esso merece la pena haber sufrido tanto. Como he dicho Alfredo iba tocado un poco y entraba a relevos algunas veces, siendo Román y Kike los que llevaron el mayor peso de los relevos. El rodar de Alfredo lo conozco con lo que no me sorprende nada ya que disfruto de su pedalear y compañía muy a menudo, pero el de Román y Kike con ese pedalear tan suave, continuo, perfecto, que aunque se ponían de pié (especialmente Román) seguía pedaleando con la misma cadencia, el mismo ritmo, sin parar chupándose todos los km. sin rechistar, a 30 km/h. con ese airazo y esa facilidad yo quedé embobado, creo que Manolo Morente también. Ha sido un placer rodar con estos compañeros que independientemente de lo deprisa o despacio (que son detalles nada mas) están pendientes de tu estado y sin decir ni pio aflojan o apretan a tu comodidad, y era la primera vez que nos veíamos, pero este ciclismo es así, aquí somos COMPAÑEROS.
En fin llegamos a Frómista y nos encontramos a Raul que acababa de llegar, nos cuenta lo que ha sufrido y algunos detalles que más o menos habíamos pasado también nosotros. Sellamos en el control, nos machacamos un bocata de tortilla francesa nos vamos a la casa que teníamos contratada, ducha y a dormir. Ahora si que se durmió a pata suelta, poco pero entre sábanas, bien duchados y sin molestias aparte de los ronquidos que cada cual resoplaba.
Llegan las 3 y media y tocan diana (como en la mili), nuevamente en marcha después de un ligero desayuno en el control. Al pasar por Astudillo noto que la cala derecha está floja, paramos apretó los tornillos y nuevamente en marcha; el ritmo es muy bueno, entre Raul, Alfredo y Manolo dándose relevos pasamos Baltanas y llegamos a Tórtoles de Esgueva (pk. 977), sellamos nos informan de cómo iban las cosas con Fran Vacas, desayunamos y nuevamente en marcha, esto parecía que podía llegara a buen puerto y más o menos con el horario previsto, mas bien antes que después, pero quedaban todavía mas de 250 km. y el cansancio cada vez era mayor y además teníamos ya casi inminente el puerto de la Pela.
Llegamos a Ayllón (pk. 1.058) después de cruzar Aranda de Duero, el terreno desde Fuente Espina ya empezaba a picar para arriba aunque con buena carretera, a partir de aquí la carretera estaba muy bacheada y la pendiente era considerable, había que subir hasta 1400 metros y estábamos a 1000 m. pero eso es lo que había. Al tran tran sin prisa pero sin pausa los km. iban cayendo y por fin estamos en lo alto de la Pela, la carretera cambia y entonces el ritmo aumenta, lo mismo que el calor que ya se hacía insoportable subiendo, nos conformábamos con pensar que los que tuvieran que subirla a las 4 de la tarde lo iban a pasar peor que nosotros.
A 33 km. del alto de la Pela se encuentra Atienza, penúltimo punto de control (pk. 1.155), aunque hay algún repecho el terreno es más bien favorable y nos lanzamos a tumba abierta; En uno de los repechos vemos un ciclista con mallot azul, enseguida lo identificamos por su volumen (+ de 120 kilos), es el espagueti, un italiano que no habla, que va totalmente atranccado en su pedalear, pero que mira ahí está, y además que ha ido casi todo el camino SOLO, es digno de mencionar y elogiar, eso si que es sacrificio, además no ha dicho en ningún momento ni MU. Lo pasamos a buen ritmo y llegamos a Atienza, tomando un bocadillo y unas birras con limón fresquitas nos informan de que en Cogollugo había un control gratis y extraordinario, que nos dirigiéramos hasta allí, así lo decidimos y cuando vamos a salir llega el italiano y José Luis (de la Peña ciclista Albal), lo invitamos a venirse con nosotros pero rehusa con lo que nos ponemos en marcha.
Repecho para arriba, repecho para abajo hasta que al final llegamos a Cogolludo, con 42º que hacía, deshidratados, supercansados y cuando llegamos al polideportivo nos encontramos con que de gratis NATI de NATI, de extraordinario NATI de NATI, muy amables todos los voluntarios, pero lo máximo que había era pincho de tortilla a 1,5€, botellas de agua pequeñitas de ¼ a 50 céntimos calientes, los servicios de un masajista ni quisimos preguntar por el precio, las duchas a 1€ sin toalla, en fin para mí fue una desilusión no por el precio que cada uno pone precio a su labor, sino porque habíamos dejado un avituallamiento de calidad y ya no había solución.
Quedaban para llegar a Algete sólo 62 km. pero que 62 km. continuos toboganes con 44º insoportables, con el líquido enseguida caliente, sin posibilidad de reponer líquido, con un terreno desértico, en fin 62 km. pero bien concentrados en dificultades.
En el Casar de Talamanca paramos en una máquina de refrescos porque ya no podíamos soportar mas y compramos unas coca colas que nos supieron a gloria, con lo que pudimos hacer los 15 km. que nos quedaban y que los repechones continuaban sin cesar.
Al final íbamos tres, bueno iban Alfredo, Manolo Morente y yo que iba como sonámbulo, pedaleaba porque no quedaba más remedio para no caerme, Raul que por Villaseca de Uceda decidió ir a buscar agua se quedó solo y continuó solo hasta el final.
Por fin entramos en Algete, los dolores continuaban pero ya no se sentían, vemos las banderas del polideportivo y allí nos dirigimos, al entrar algunas palmas te levantan el ánimo, por fin el calvario se había terminado, sellamos el carnet de ruta, habíamos hecho nada más y nada menos que 69 horas y media, una barbaridad, un tiempazo y además que éramos los novemos que entrabamos; vamos jamás podía imaginar esto, por supuesto gracias a Alfredo y a Manolo que puedo decir que sin ellos hasta posiblemente ni lo hubiera terminado en 90 horas.
Hombre de poca fe, me decía de vez en cuando Alfredo cuando le decía que no estaba capacitado para hacer la Madrid- Gijón- Madrid en 70 horas programadas, y ahora estaba conseguido, menos tiempo, cansadísimos pero es que el palizón es descomunal, la proeza es sin igual, de momento, porque esto no termina aquí, termina una etapa y se inicia otra.
Fotografía de rigor para el recuerdo, José Mª Campos jefe del cotarro este nos invita a una cerveza, ducha y masaje, después en la terraza del restaurante del polideportivo nos machacamos una cena a cargo de la organización y a esperar a que llegue el grupo de Valencia ya que en un vehículo de apoyo iban nuestras bolsas. Al final llegaron sobre las 2 de la madrugada, por fin pudimos irnos a dormir y descansar a PATA SUELTA.

Los datos se pueden resumir en los siguientes:
Nº de participantes 173
Distancia total: 1.223 km.
Desnivel acumulado: 16.800 metros (datos del GPS).
Tiempo total invertido: 69:30 horas


OBJETIVO CONSEGUIDO

5 comentarios:

arrea dijo...

Pues eso Manuel. Objetivo conseguido y de sobra. Quien iba a decir que allá por enero o febrero la meta iba a estar tan cerca. Me alegro por ti y por Alfredo.

Seguiré vuestras aventuras por vuestros blogs

Un abrazo.

JOSE ANGEL dijo...

¡¡IMPRESIONANTE¡¡,ME DEJAIS ALUCINADO,yo voy a ver si hago el 12 de Septiembre el desafio doñana:
169 bici-1Km nadando y 30Kms a pie,la verdad que hacer con vosotros los 200 Kms,me han servido de autoconfianza.
Enrohabuena Campeon.

VACAS dijo...

Me alegro mucho de que vosotros también consiguierais vuestro objetivo cómo yo conseguí el mío.

Un placer conoceros, y no dudes que me tendréis en muchas de las brevest que organizáis.

Enhorabuena.

Saludos.
Fran Vacas.

cyberciclista dijo...

Enhorabuena Manuel.
Leeré el blog y pedalearé junto a vosotros con la imaginación.
Ánimo. Andrés R.

cucachispa dijo...

Leyendo tu blog dan ganas de ponerse a pedalear. Me alegro por lo bien que te lo pasas,es obvio que disfrutas gratamente con la bicicleta.Enhorabuena por tus triunfos. ¡Animo¡