PUBLICIDAD

ACTUALIDAD INFORMATIVA

Loading...

domingo, 28 de agosto de 2011

PARIS BREST PARIS 2011 UNA EXPERIENCIA INOLVIDABLE

Por fin llegó la hora de la prueba cicloturista considerada la mejor del mundo y la razón de mis esfuerzos en estos 4 últimos años. Los nervios a medida que se iba acercando la hora de partir para París aumentaban aunque procuraba no demostrarlo mucho.

Son las 5 de la tarde del jueves 18 y coche en marcha dirección a Torrejón de la Calzada para dormir hasta las 4 de la madrugada en casa de mi amigo Manolo y juntos partir primero para recoger a Fran Vacas (recordman mundial 1.000 km. en velódromo outdoor (aire libre), 1.000 km. en circuito (carretera), recordman nacional de 24 horas en velódromo outdoor y circuito además del ÚNICO realizador de la contra-rreloj AL-Andalus en 101 horas) y después a José Guillermo, triatleta de postín, aunque a su paso claro. A las 6 ya estábamos en carretera abierta dirección a París.

Llegamos a un área de servicio en la provincia de Burgos y paramos a tomar algo y a hacer las necesidades propias de nuestro sexo. Enseguida llegamos a la frontera con Francia que cruzamos y entre pagos innumerables de peajes llegamos a un área de servicio pasado Burdeos donde ya empezamos a notar algunas diferencias con respecto a España, la limpieza y el orden en la misma son exquisitas, los aseos aunque escasos suficientes y con agua y jabón para aseos personales y demás. Muy buena impresión.

Después de machacarnos un buen bocata y un buen trozo de tarta de cebolla hecha con cariño por la señora de Fran expresamente para este evento. Proseguimos el viaje, el tráfico es denso y la velocidad no puede ser elevada a pesar del límite de 130 km/h., paramos nuevamente a repostar combustible y ya hasta París al hotel reservado.

Una odisea hasta encontrar el hotel ya que creíamos que estaba en un pueblecito y no, estaba en un polígono industrial con muchas calles en obras por lo que el GPS prestado por un buen colega del club servía de poco y a quien preguntábamos pues poco nos resolvían ya que ni ellos entendían español ni nosotros francés, ¡Pa vernos matao! Al fin llegamos al hotel.

Descargando el equipaje y bicicletas llegan de hacer turismo el colegas y amigos de Valencia con el general Domingo a la cabeza, espléndidamente uniformados y todos a una, como debe ser. Saludos de rigor e informaciones de donde podíamos cenar ya que el hotel no tiene restaurante. Nos informan también de que los menús de 9-10 € por aquí no existen ya que son al menos del doble y malos. Nos damos una vuelta para ver el percal y decidimos ir al hotel a machacarnos la comida que nos quedaba del viaje en los jardines del hotel.

El hotel, un Ibis bonito, coqueto, limpísimo pero con una cama nada mas, eso sí, de matrimonio y comodísima, así pues Manolo y yo compañeros de habitación (ahora también de cama), nos asignamos el lado de la dormida. Puedo asegurar que no hubo nada más que dormida ¡eh!. Al menos yo no noté nada.

Al día siguiente decidimos hacer una visita turística a la torre Eiffel, pero antes vamos a reconocer el camino que tenemos que llevar con las bicicletas para pasar revisión a las 17:15 que teníamos asignado. Menos mal que lo hicimos así, porque si no todavía estamos dando vueltas hasta encontrar el Gimnasio de los Derechos Humanos en Gouyancourt, otro pueblecito cerca de Versalles, donde entre los bosques (preciosos y fresquitos) y las rotondas eran verdaderos calvarios hasta que por fin dimos con él. Decidimos volvernos al hotel e ir a comer porque el tiempo se echa encima y queremos descansar un poco antes de salir para pasar revista de bicis.

En las innumerables vueltas dadas reconocemos un restaurant que pone menús del día a 12€, pues allí que nos decidimos al igual que el grupo de Valencia. Efectivamente el cartel de 12€ está allí pero del dicho al hecho va mucho trecho. Nos sentamos los dos grupos juntos y ya nos encontramos con la primera sorpresa, y es el idioma, al final aparece un señor de unos 140 kilos que habla perfectamente español y nos dice que solo nos puede servir carne a la piedra y ensalada, aunque luego aparece que también puede servirnos espaguetis con carne picada. Pues nada unos espaguetis y otros carne a la piedra, a machacar que se ha dicho; con los postres otra odisea más o menos similar. Al final 20€ por barba y andando que es gerundio, eso sí, el agua estaba fresquita y era abundante.

Llegamos al hotel, descansamos un poco y preparamos las bicis para la revisión y camino y rotonda que se crió hasta el lugar asignado. Primera contrariedad, a Fran no le pasan la homologación del chaleco, con lo que Mario pasa y trata de comprar uno. Uno me pregunta que si soy el Capi, me dice que es un fiel seguidor de mi blog, es de Barcelona, departo un rato con él y vamos charlando hasta el control de las bicicletas que él pasa por una fila y yo por otra y nos perdemos de vista hasta ahora.

Esperando que llegue Fran aparece el amigo Carlos de Okocicle, como pudimos nos ponemos en contacto telefónico y después nos presentamos ya que no nos conocíamos personalmente, recogemos la documentación por fin todos y quedamos como vamos a trasladar las bolsas de equipaje que nos tenía que llevar para la prueba. Otra odisea ya que los aparcamientos distaban uno de otro más o menos 3 kilómetros; al final lo conseguimos y vuelta al hotel que llegamos casi de noche, algunas rotondas me parece que las habían cambiado de sitio.


Desde la revisión de las bicis empecé a vislumbrar que esto me iba a gustar, especialmente ver muchas reclinadas y bicicletas especiales. ¡La leche!. La diversidad de caretos y lenguas diferentes era evidente, el colorido de los maillot nos delataban, la forma de las bicicletas innumerable, personajes raros, algunos ataviados con trajes típicos, los vikingos se notaban a la legua, los chinorris lo mismo, los indios, americanos, italianos, rusos, hasta negros ha habido en el evento. Ya digo ¡LA LECHE!.

Ahora sí, vamos a cenar a un sitio que nos dicen los del grupo de Valencia y como nos equivocamos una vez más, pasamos por un bufet chino, que una vez echado un vistazo decidimos quedarnos allí; la verdad que muy bien sobre todo si lo comparamos con la comida de la mañana. Comida abundante y buena, pero claro en la bebida clavada aunque no mucho. Quiero recordar que tocamos a unos 18€ por barba o así; mereció la pena. Al final los chinos sentados en la mesa de al lado haciendo presión para que nos fuéramos ya que no quedaba nadie en el restaurante. A las 11 ya no hay nadie por las calles y todo está cerrado.

Al día siguiente nos levantamos más bien tarde, desayunamos en el buffet del hotel un poco caro 8,6€ por lo que nos ponemos hasta el culo, la barriga aumentó considerablemente y los carbohidratos (los malos y buenos) también; los íbamos a necesitar para lo que se nos venía encima.

Paseamos un rato por las instalaciones estupendas del hotel, comentamos la tormenta de la noche anterior y hacemos tiempo para ir a comer y después a la salida.

Otra odisea para encontrar el aparcamiento de larga duración durante la prueba. Al final vemos que un francés estaba preguntando a la policía y decidimos seguirlo, metemos el coche en el mismo pero no estábamos muy seguros si ese era el aparcamiento o no, además de que lo cerraban a las 9 de la tarde. Al final lo dejamos y nos confesamos por estar antes de las 9 de vuelta.

Buscando el restaurante contratado para la comida, que nos lo tropezamos de casualidad, sale a nuestro encuentro Ana, señora de Alfredo del grupo de Valencia para indicarnos que nos están guardando una mesa, pasamos por la cola con la comida y en la mesa guardada comemos tranquilamente; el grupo de Valencia ya se había ido ya que querían salir en los grupos primeros y nosotros en el último por eso era la no coincidencia.

Terminamos de comer y decidimos ir al lugar de salida para tumbarnos en el césped hasta la hora que nos tocara, pero yendo vemos que hay muchos huecos de aparcamiento mucho más cercanos a la salida, con lo que decidimos ir a por el coche y cambiarlo de sitio. Manolo al llegar a la cochera explota una rueda, al parecer la cámara estaba mal montada, la reparamos y pasa a por el coche. Como tardaba en salir paso a ver lo que pasaba, pues otra odisea para salir de la cochera que estaba cerrada, menos mal que un participante francés nos echó una mano y hablando por el interfono de la salida ya que no había nadie en el aparcamiento conseguimos salir. Nos dirigimos al aparcamiento visto y al llegar nos dicen que allí no era, que era no sé donde porque no lo entendíamos, así que decidimos dejarlo allí mismo pero en la calle. Cogemos las bicis y a la salida, a descansar el poco tiempo que nos quedaba. Yo me dedico a ver el ambiente y a hacer fotos a todo kiski raro, incluso me hice una foto con unos chinorri que me llamaron la atención, y a disfrutar del momento que aunque con calor lo pasé estupendamente, especialmente la salida de las reclinadas . ¡Esto hay que vivirlo al menos una vez en la vida!.

Yo no sé cómo será la salida de la QH o alguna prueba de relevancia, pero puedo asegurar que en la salida había más de 10.000 personas no participantes, un espectáculo tanto entre los participantes como fuera. Me hacen una entrevista para la televisión francesa un poco antes de entrar en la cola del turno que me tocaba. Antes de ponernos en la cola nos hacemos una fotografía el grupo que íbamos a ir “juntos” como recuerdo.

De izquierda a derecha: Ángel de Red Ciclista, Manolo Morente, Manolo Vállez y Mario.

Decidimos ponernos en la cola a las 19:30 más o menos y nada más llegar al estadio vemos que aparece el Ex-Lendakari Ibarreche, le solicitamos hacernos una fotografía con él que accede gustosamente, conversando un poco con él. Después me encontré con un colega de Amigos de Salamanca que lleva el blog de Randonneur.es, charlamos abundantemente, así como con Cesar y otros colegas españoles que estábamos en el evento al final de la cola para no esperar mucho. Por fin llegamos al control y ya encajonados en la última tanda, salida a las 20:00 horas.

>

La suerte está echada, salimos puntualmente ataviados con el chaleco reflectante, obligatorio a la salida, incluso de las 4 de la tarde, entre aplausos y vítores, bueno ¡ALLEZ, ALLEZ! Y dispuestos a dar el cayo como fuera. El ritmo por las calles de Gouyancourt y a la salida escoltados por la gendarmería es elevado, vamos con mucho cuidado y pendientes los cuatro para no despistarnos ni retrasarnos; enseguida el pelotón del grupo de unos 500 se va estirando y nosotros vamos pasando de cola a cabeza como digo con sumo cuidado; las rotondas en Francia son el pan nuestro de cada día, la gente aplaudiendo y gritando a nuestro paso con voces de ánimo. Un número emocionante y verdaderamente agradable.

Enseguida se hace de noche, nosotros vamos a bloque a buen ritmo, a los pocos kilómetros a Manolo se le sale la cadena y hay que parar a ponerla bien ya que se ha hecho un ocho, en un paso de cebra un poco después a Ángel se le cae un bote y hay que parar a recogerlo, volvemos a ponernos en marcha y de vez en cuando se agregaba alguno a la cola que pronto se dejaba caer porque el ritmo era elevado para él, por fin nos adelantan 2 ingleses (creo) uno de ellos desarrapado, con bicicleta de montaña y con transportín con mochila de la mili o por ahí, midiendo más de 2 metros con un ritmo que decidimos seguir hasta donde pudiéramos que fue bastante, ya que el colega este petó antes que nosotros, menos mal, porque si no alguno de nosotros lo hubiéramos hecho. Solos vamos cogiendo a gente uniéndose algunos, ahora son dos brasileños que animamos a que entren en los relevos que reglamentariamente íbamos haciendo a lo que acceden habiendo que enseñarles pero que aprendieron rápidamente, lo mismo que abandonaron el grupo por lo mismo, por petar el amigo Eusebio. El ritmo era fuertecillo.

El espectáculo de luces a lo largo de la carretera es impresionante, kilómetros y kilómetros de luces rojas de los pilotos de las bicis, ya digo espectacular, lástima que las fotografías de noche no puedan recoger la vistosidad del evento.

Vamos cogiendo incluso a gente que había salido una hora antes y al final llegamos al primer control MORTAGNE- au- PERCHE, km. 140 llevamos unos 20 minutos de adelanto sobre el planing; aquí nos encontramos por primera vez a Sergio, el otro andaluz de los participantes residente en Málaga, había salido a las 7:00 horas. Empezamos a meter comida para el cuerpo para reponer parte de la gastada y almacenar otra poca hasta el siguiente control y carretera y manta. Una anécdota de esta foto es que la chinita del centro de la foto se dormía de pié guardando cola para comprar comida. Una curiosidad que me hizo gracia.

Seguimos cogiendo a gente y llegamos al siguiente control km. 221 VILLAINES-la-JUHEL, lo mismo sellamos el carnet de ruta a las 04:25 y comemos algo. El sueño de algunos va haciendo mella y se duermen en lo alto de un picho como se suele decir. Aquí terminando nosotros coincidimos con el dúo brasileiro y nos hacemos una fotografía. El frio aprieta las carnes y hay que ponerse el chubasquero o lo que sea para combatirlo. Aquí llevamos más de media hora de adelanto sobre el planing, todo marcha bien.

Continuamos el camino dirección a Fouguères
, donde llegamos a las 09:02 horas, perdiendo bastante tiempo en un error de no ver una flecha de más o menos 10 metros de larga que a diferencia de las demás estaba dibujada con luces en la pared de una casa. La gente especialmente durante este periodo se va tumbando para dormir en las cunetas, resquicios de puertas, prados o donde pillan sobre todo los chinorris, algunos tapados o arropados con las mantas isotérmicas que tengo una y no he probado (tengo que probarla a ver la sensación que se tiene), porque no me explico que en lo alto de la hierba mojada no se tengan luego dolores de todo tipo. Algunos dejan la luz del piloto encendida para que se vea que hay alguien ahí. Otro espectáculo.

Llegamos a Fouguères a las 09:12 horas, casi 20 minutos de adelanto sobre el planing; otra vez el sellado del carnet de ruta y a tripear para reponer fuerzas, nuevamente nos encontramos al amigo Sergio y a Carlos de Okocicle; aquí por fin conozco al famoso Jabitxhu que una y otra vez llamaba cuando adelantábamos a un reclinado para indicarle que iba por allí. La imagen que me había formado de él es completamente diferente a la que luego apareció delante de mis ojos. ¡Hoer menudo chicarrón del norte!.

Estiramientos de rigor antes de la salida una vez repuesto fuerzas. En esta ocasión nos acompañó Sergio un buen rato, mientras calentaba las piernas que las tenía como palos y las cuestas que hubo que subir en frio me fastidiaron un poco hasta que decidí dejarlo porque mi grupo se iba y este no anda ni para atrás (ji, ji). Calentón de rigor para coger al grupo y así llegamos al siguiente control: TINTENIAC, a las 12:16 horas., 15 minutos de adelanto. Lo mismo, comida, sellado de carnet y carretera y manta hasta LOUDELAC, pasando previamente por un control secreto de los 2 que tenía previstos la organización.

Llegamos a LOUDELAC a las 16:30 ya con 5 minutos de retraso y donde nos juntamos con el grupo de Valencia, decidiendo unilateralmente hacer el recorrido hasta el siguiente control con el mencionado grupo para tratar de organizar la mente, que no se si lo conseguí. Me acogieron como no podía ser de otra manera y esperaba, con los brazos abiertos y encantados. Aquí el amigo y mas que amigo Alfredo rompió el cambio por lo que hubo de gastarse unos eurillos en el mecánico.


Al tran tran y despacito ya que uno de los componentes del grupo de Valencia tenía algún problema estomacal llegamos a Carhaix a las 20:45, punto de control último de la primera jornada, km. 525 donde ya habían llegado el resto del grupo mío y estaban comiendo.

En el transcurso de este tramo nos cruzamos con los que saliendo a las 16:00 horas iban a carajo sacao para hacer 44 horas que es lo mínimo que permite la organización; al principio creíamos que Fran era el que iba tirando del grupo, pero nuestro gozo en un pozo cuando nos lo cruzamos con cara descompuesta unos kilómetros después. Ya hemos comentado que a pecho descubierto y sin medios no se puede ir a competir; lo bueno es que el ánimo es de acero inoxidable y dentro de 4 años veremos lo que pasa.

Llegamos a Carhaix ya con retraso aunque no nos importaba mucho ya que este era el lugar elegido para dormir en una pensión, en este caso una casa particular que una vez encontrada (que también tuvimos las nuestras) fue una delicia y casi lo mejor de la ruta. Una casa particular que nos acogió a 6 personas en 3 dormitorios estupendos y un desayuno que no se lo salta un gitano con alpargatas nuevas por muy buenas que sean. Total desayuno incluido 25 eurakos que yo al menos doy besados, no solo por la calidad y cantidad del mismo sino porque yo no me podía imaginara que un matrimonio ya entrado en edad se levantara a las 2 de la madrugada a prepararnos y servirnos el desayuno. ¡ LA LECHE OTRA VEZ!.

Nuevamente en marcha, ya con casi 45 minutos de retraso debido a que Ángel que se había quedado a dormir en el control no se encontraba. Por fin salimos con frio y con una niebla que te cagas. El espectáculo de luces rojas y ahora también blancas de frente es espléndido, inenarrable y que no puedo poner fotos porque de noche y con los reflectantes no hay manera de hacer una foto. Gente durmiendo en los puentes, cunetas, debajo de árboles, bueno donde pillaban o les daba el sueño.

Con muchas reservas ya que la información que teníamos sobre la subida para luego bajar a Brest era muy fuerte llegamos casi sin enterarnos a la misma ya que íbamos pendientes de ver una luz roja de un repetidor que cuando apareció estábamos en él.

Con mucho cuidado bajamos hasta Brest que no llegaba nunca y por fin aparece el puente majestuoso que entre dos luces pude fotografiar aunque mal debido a la poca luminosidad por el amanecer y niebla. Nos pegan una buena vuelta que me parece que recorrimos todo Brest hasta que llegamos al control deseado que no llegaba nunca.


Por fin en el control, son las 7 y 42 minutos; desayuno al canto y vuelta a empezar la rutina. Aquí coincidimos con el grupo de Valencia que había salido 5 minutos más tarde que nosotros. En la salida volvemos a coincidir en algunos tramos del recorrido de vuelta a Carhaix, niebla y en algunos trozos algo de lluvia chispeante nos hace ser cautos. El rio de ciclistas tanto de ida como de vuelta es impresionante, más o menos en lo alto de la subida nos cruzamos con Antonio Paredes de Ciudad Real y otra curiosidad es el adelantamiento a un tándem triple donde se pone de manifiesto que la coordinación entre los componentes tiene que ser perfecta. También rodamos un buen rato con un americano que llevaba una discoteca montada en la bici, pero de música estridente; a él le gustaría pero dañaba los oídos, eso si la llevaba a todo volumen.

Llegamos con buen tiempo otra vez a Carhaix donde comemos y salimos pitando, ya llevábamos algo de retraso más acumulado que a la salida por culpa de la niebla, pero no importaba, si se recuperaba bien y si no pues no pasaba nada porque el planing era a título orientativo.

El tramo entre Carhaix y Loudelac lo hacemos a relevos bien coordinados, tratando de que se sumara algún que otro desperdigado o pareja, cosa que no conseguimos hasta que damos con un italiano que se nos pega y lo llevamos de remolque ya que no quiere entrar, pero si jugar de vez en cuando cosa que nosotros entramos al trapo de vez en cuando.

Pasamos el control y comemos un “poco” y nuevamente en marcha, ya sabemos que vamos a llegar un poco más tarde de lo previsto a Fouguères, pues quedan 140 km. y la noche se echa encima, no obstante seguimos con nuestro ritmo y vamos pedaleando a ratos con un grupillo u otro de extranjeros que hace que la pérdida de tiempo fuera menor, a veces rodábamos a más de 40 km/h. Pasamos otro control secreto y nuevamente en marcha hasta primero llegar a Tinteniac y después por fin a Fouguères donde teníamos reservada una habitación en el hotel que hay a la entrada.

Antes de llegar surgen discrepancias en el grupo a la hora de afrontar el control, si primero dormir y luego pasar al control o al revés. Se decide que cada uno haga lo que quiera y así se hace. También decidimos que la hora de salida se retrasará más o menos media hora a la prevista con lo que en parte absorbemos la pérdida de tiempo que llevábamos.

Amanece enseguida y los 85 km. que hay hasta Villaines que es el siguiente control se hacen relativamente rápidos. A unos 30 km. de Villaines atravesamos un pueblecito, LASSAY-les-CHATEAUX donde me llama la atención especialmente un castillo que no dudo en parar a fotografiar.

Continúo y en la última subida me noto un pinchazo en la rodilla derecha y decido ir a los servicios sanitarios que me tratan espléndidamente, así como la interprete SARHINA que se porta estupendamente con los grupos que tiene a su cargo. La gente del pueblo se vuelca materialmente con la prueba engalanándolo, haciendo concursos entre los habitantes y entrevistas a los participantes, bailes populares como si fuera una fiesta, el pueblo aplaude a rabiar a cada participante que llega y cosa curiosa con un respeto impresionante. Comenté con Manolo o con Ángel que seguro que dejas un billete de 20€ o lo que sea encima del sillín y cuando vuelves lo tienes en el mismo sitio.

El doctor que me atendió me prescribió una pomada anti-flamatoria y paracetamol además de que me aconsejó que si podía no parara o lo hiciera el mínimo tiempo posible, no forzando en ningún momento. Así se lo hice saber a los componentes del grupo que a partir de este momento yo iba a ir un poco a mi aire a fin de no forzar en las subidas e ir con un ritmo más regular en el resto. Por este motivo salí un poco antes que ellos del control y pude a partir de aquí disfrutar realmente de la prueba y de los distintos grupos que iba cogiendo o me cogían rodando a un ritmo regular y sin forzar lo más mínimo.

Primero coincidí con un grupillo de italianos que iban 3 e iban cantando a viva voz, luego o casi al mismo tiempo con un francés que rodamos bastante tiempo juntos aunque en las subidas se creía que era Pantani, a mi me decía Contador (qué más quisiera parecerme en solo una pedalada) ; tuvimos chapurreando uno y otro alguna conversación más o menos larga; luego con una pareja de hermanos (chica y chico) americanos de Carolina del Norte haciendo relevos a la perfección y al ritmo que más o menos me convenía. No hablábamos pero nos poníamos de acuerdo enseguida, al final llega el grupo en el que iba y alcanzamos a unos griegos que tratamos de seguir haciendo relevos pero entre que unos no sabían y que éramos mucha gente al final se desbarató la grupeta.

Por fin llegamos al siguiente control y subiendo al polideportivo se me cayeron los palos del sombrajo como se suele decir, veo a una reclinada propulsada con los brazos; se trataba de un disminuido, me di cuenta cuando llega al control y saca su bastón y como puede se dirige al control. ¡¡¡¡CON UN PAR DE COJONES. SI SEÑOR!!!! Y que luego digan que la voluntad no mueve montañas.

Sello rápidamente y me tomo una sopa y un mus de chocolate como los pavos y rápidamente salgo para no enfriarme. Sin prisas pero sin pausa voy caminando a mi ritmo hasta que adelanto a una persona que al decirle Bonjour me contesta hasta luego. Se trataba de mi amigo Román de Vitoria, que ya rodamos un buen trecho en la Madrid Gijón Madrid, estaba arreglando algo del sillín y a los pocos metros estaba rodando su señora, ¡que pareja mas estupenda!; bueno pues me adelanta y ya fuimos hablando y rodando a un ritmo muy bueno hasta Dreux, punto del siguiente control. A veces agradecía que la señora le dijera que aflojara porque también yo iba con el ganchillo. A la entrada en Dreux hubo que subir una rampilla que señalaba el 10% , ya con 1.165 km. en las piernas que hubo que poner todo para no caernos.

Una pareja de señoritas nos recibían muy amablemente indicándonos donde estaba el control y por donde nos debíamos dirigir, por su simpatía merecen este reconocimiento expreso.

Sello con rapidez y cojo agua nada más, solo quedan 65 km. para finalizar la prueba, me encuentro estupendamente y llevo algunas barritas energéticas por si acaso, con una fuerza y un ritmo que parece que el paracetamol y la pomada me habían dado alas. Decido ir a mi ritmo y engancharme a algún grupo para ir más cómodo, pero nada, voy pasando gente, bueno más bien cadáveres, a veces solos o en grupo pero en las últimas hasta que veo a lo lejos una reclinada que parece va a buen ritmo.

Llego a su altura y le digo que tengo una reclinada y precisamente de la misma marca aunque un modelo diferente y no muy diferente, se trataba de un holandés que no hablaba español y yo no hablaba ni inglés ni holandés, pero que por señas más o menos nos entendimos y acordamos que íbamos a ir juntos ayudándonos mutuamente si es que podía seguirlo ya que yo sabía que una reclinada anda mucho en la bajada y llano pero en la subida se queda y más cargado como iba él. Pues craso error el mío, el gachó iba mejor que yo en todos los terrenos. Luego me enteré que ante la pinta desarrapada e informal había un gran competidor en reclinada en su país con lo que ahora me explico cómo andaba de bien y la habilidad que tenía para mover la bicicleta. El cambio que llevaba era eléctrico.

Vamos cogiendo a gente que se picaba al principio pero que enseguida desistía ante el ritmo que llevábamos, mejor dicho que llevaba porque yo bastante hacía con seguirlo, en alguna ocasión me esperó si me quedaba un poco.

Al final llegamos por fin a Gouyancourt y sus alrededores, entre el holandés y yo, sorteábamos como podíamos las señales que a veces no se sabía si era la flecha para la izquierda o para la derecha, pero que entre los dos resolvimos perfectamente. Llegamos a la rotonda final y entre bravos y aplausos entramos en la pista de atletismo del estadio. Un abrazo de agradecimiento mutuo y a sellar y entregar el carnet de ruta.

Ahora me he dado cuenta de que no tomé nota de los tiempos de paso por los controles a la vuelta por lo que he tenido que deducirlo sobre la marcha y puede que no se ajusten totalmente a la realidad, pero que tampoco importa mucho, me refiero a los intermedios.

Un catalán se acerca a mí, me felicita y me hace la última fotografía o la primera después de haber terminado la París Brest París. El aspecto no es muy desmejorado con respecto a la salida aunque eso sí, me dolían todos los músculos especialmente los de las piernas.

Datos para los curiosos:

Distancia recorrida: 1.230 km.

Tiempo total invertido: 71 horas 45 minutos

Tiempo efectivo en bicicleta: 47 horas 16 minutos.

Calorías consumidas: más de 24.000.

Desnivel acumulado: más de 10.000 metros.

Consideraciones generales:

Datos oficiales:

Participantes inscritos .................................... 5.198

Participantes presentados a salida ..................... 4.998

Abandonos .................................................. 1.018


Prueba muy bien organizada, pero que como todo en esta vida es susceptible de mejorar y por eso y para que evolucione voy a dejar mi punto de vista personal y a título de reflexión PERSONAL.

La señalización de lo que es el recorrido, casi perfecta, pero no hay ni señalización ni información desde los puntos de alojamiento hasta el gimnasio de los derechos humanos, creo que en cada hotel debería haber un plano para ir tanto en bicicleta como en coche y vuelta, se pierde mucho tiempo.

La señalización de los distintos aparcamientos también deja mucho que desear por lo que creo que habría que señalizar e informar mejor.

Las mesas de control principalmente en la recepción de documentos es un poco cutre ya que los carteles estaban improvisados y escritos con bolígrafo por lo que había que ir leyendo mesa por mesa hasta dar con la tuya. Es cuestión de estética. Se podrían haber hecho grandes y con impresora y puestos bien visibles.

Excelente el comportamiento en general de la población durante el recorrido, aunque en todos sitios cuecen habas, pero en general excelente.

Curiosidad: No he visto en ningún sitio verja en ventanas ni puertas por muy solitarias que estuvieran las casas, ¿es que no hay ladrones?.

Los cementerios prácticamente en el centro de los pueblos, sin árboles, muchas flores y perfectamente ordenados; mas parecen monumentos que cementerios.

El entusiasmo de la gente por agradar a los cicloturistas, ofreciéndote sus productos por la voluntad, de día o de noche.

Amabilidad en los controles por los controladores, aunque también es verdad que algunos se pasaban con la minuciosidad de la brillantez de las luces o chalecos.

Los avituallamientos muy completos, aunque los aseos más bien escasos y la comida bastante cara, o es que en España comemos bastante más barato.

Prueba muy dura de por sí, pero que creo que es menos dura que la Madrid Gijón Madrid aunque similares.

Carreteras en general en buen estado, sin grandes baches que pudieran hacer peligrar la integridad de los participantes, aunque bien es cierto que algunas estaban demasiado rugosas, pero en tantos kilómetros pues de todo tiene que haber.

Colorido en cualquier dirección, tanto en calidad de los participantes como en el número de ellos, así como el número de países participantes y la diversidad de máquinas de todo tipo, aunque todas propulsadas por la fuerza del hombre. No entiendo como no dejan el alargamiento de triatlón.

Otra curiosidad es que NO ES OBLIGATORIO aunque sí muy recomendado el uso del casco.

Las estadisticas de los resultados oficiales de la participación española(provisionales) son:

Inscritos................................. 205

No presentados..................... 7

Terminado en tiempo........... 167

Terminado fuera de tiempo. 3

Abandono............................... 28

Participantes en bicicleta vértical: 195

Participantes en bicicleta reclinada: 3

Mejor tiempo:........................ 45 Horas 29 minutos

Ultimo tiempo < a 90 horas: 89 Horas 59 minutos (mas justo no pudo ser)

Último tiempo terminado: 92 horas 22 minutos en vertical

último tiempo terminado: 97 horas 30 minutos (bicicleta reclinada)



domingo, 14 de agosto de 2011

POR FIN LLEGÓ LA HORA PARIS BREST PARIS 2011

La Suerte está echada y ya no hay vuelta atrás salvo fuerza mayor que Dios quiera que no suceda nada. Muchos han sido los días y pruebas que he tenido que hacer y superar para por fin llegar en las mejores condiciones posibles a la gran prueba PARÍS – BREST – PARÍS.
Ahora lo que hago es mantenerme y preparar las cosas para que luego falten las menos posibles, que seguro alguna faltará.

La planificación parecía en principio que iba a ser cosa sencilla, pero ponerse de acuerdo 3 personas es más complicado de lo que parece, pero al final creo que lo tenemos todo bien atado aunque luego irán saliendo algunos flecos.
Saldré para París el día 18 por la tarde para una vez hecho escala en Madrid, el 19 bien temprano salgamos 4 en un coche para llegar previsiblemente sobre las 8-9 de la tarde al hotel donde nos alojaremos hasta que comience la prueba.
El 20 tenemos revisión de las bicicletas a las 17:30 horas, algunos dirán ¡con la fresquita!, pues más bien sí, estoy siguiendo últimamente la evolución dl tiempo en la zona y la verdad es que la temperatura oscilará (si no cambia) entre los 12 y 25 grados. ¡QUÉ ENVIDIA!
Durante el 20 bichearemos por allí y viviremos la gran ocasión, reunirnos casi 6.000 personas participantes en la prueba de distintos países e intercambiaremos en la medida de lo posible saludos y con algunos algunas experiencias y recuerdos.
El día 21 entre las 6 y 8 de la tarde sale el turno que he cogido, por cierto mi dorsal es el 5825 que podréis seguir on line para saber mi situación el que tenga curiosidad a través de los enlaces siguientes:
SEGUIMIENTO ON LINE PARÍS BREST PARÍS
VIDEO ON LINE PARÍS BREST PARÍS
En la planificación teniendo en cuenta la longitud del recorrido y el desnivel acumulado, en circunstancias normales de lluvia, viento y averías pues sale que la haremos en unas 71 horas, luego la carretera y otras vicisitudes nos pondrán en el lugar que nos corresponda; de todas formas tenemos 90 horas para hacerla con lo que no llevamos obsesión por machacarnos por hacerla en 70 horas, si sale bien y si no pues también.
En cada uno de estos enlaces hay un video diferente de algunos que ya han realizado la París Brest París en el 2007. Podéis echar un vistazo de lo que se vive allí.

Video 1 Video 6Video 11 * Video 16
Video 2 Video 7Video 12
Video 3Video 8Video 13
Video 4 Video 9Video 14
Video 5 Video 10Video 15

Bueno estos son una muestra, que hay infinidad.

A continuación me voy a referir a la participación española en esta prueba. La verdad es que queda uno un poco desolado cuando ve las cifras. Luego nos quejamos, en todos los aspectos, de que somos el culo del mundo, pero para botón una muestra:

lunes, 1 de agosto de 2011

BREVET 600 km (Interprovincial)

ALBUM FOTOGRÁFICO PINCHA EN EL ICONO DE RANDONNEURS

ALBUM DE FOTOS


Llegó final de julio y llegó la última brevet del calendario nacional antes de la París Brest París.

Ya no hay más pruebas ni mas entrenamientos, lo que no se haya hecho ya, no hay solución de mejora ni rectificación; todo lo que había que hacer ya se tiene que tener hecho.

Son las 23:15 horas más o menos del día 29 de julio, con una temperatura de más de 30 grados nos vamos reuniendo en las inmediaciones de la fuente de la paloma (como vulgarmente se le conoce) al principio del esplendido paseo de Linarejos los cuatro inscritos en la prueba: Manolo Morente, Mario de la Torre, Antonio Paredes y yo; saludos de rigor y llega el amigo Raul de Vilches que nos va a acompañar en parte del recorrido ya que sus obligaciones laborables no le permiten hacer la prueba total aunque le gustaría mas que rascarse un grano. Nos quedamos esperando al Villa que suponíamos iba a acercarse a despedirnos y saludar a los amigos.

Con unas ganas inusitadas emprendemos la marcha a la hora prefijada una vez recogidos el carnet y hoja de ruta. El comentario general es que hace mucho calor y que el viento va a estar presente durante la prueba como así ha sido en buena parte del recorrido.

Llegamos a Arquillos antes de lo previsto ya que el viento hasta aquí nos dio a favor, sellamos el carnet como primer punto de control y rápidamente cogemos la A-302 dirección Úbeda que llegamos con adelanto y sin mucho esfuerzo ya que las cuestas de noche parece que son menos ya que no se ven. Rellenamos los bidones de agua en la gasolinera y nuevamente en marcha hasta el Puente de la Cerrá donde notamos la enorme diferencia de temperatura que hay en la presa (al menos 8º), pasando de tener calor a tener frio e inmediatamente a tener otra vez calor aumentado con la subidita que hay hasta Peal de Becerro, lugar del 2º control. Precisamente estando sellando el carnet de ruta nos visitaron tanto la patrulla de la Guardia Civil como la de la Policía Local, cosa que nos tranquilizó porque sabemos que al menos alguien hay pendiente de lo que pueda pasar en los pueblos.

Detalle curioso, para las patrullas, es que no se pueden imaginar a 5 ciclistas a las 3 de la mañana diciendo que están haciendo una prueba de 600 km., pero claro reconocen que para ello es mejor circular de noche que no de día por el calor. Nos desean buen viaje y buena prueba.

Como suelo decir, al tran tran llegamos a la estación de Jodar primero y a Jodar después de subir la cuestecita, que se las trae, hasta el cruce de Jaén que tomamos. Caso curioso a la salida de Jodar la voz de unas chicas un poco mal habladas por cierto nos propusieron algo que evidentemente no teníamos tiempo para ello.

En Jimena paramos a llenar los bidones de agua fresquita al mismo tiempo que aprovechamos para descalzarnos un poco para que descanse y se refrigeren los pies y comer alguna barrita. Nos damos cuenta que a las 4-5 de la mañana hay bastante gente deambulando por los pueblos, gente joven claro y no montados en bicicleta precisamente.

Continuamos y en poco tiempo llegamos a Mancha Real y ya amaneciendo a Jaén donde desayunamos en las inmediaciones del Bulevar teniendo que esperar un poco a que abrieran una cafetería donde dimos buena cuenta tanto de tostadas como de zumos como de pasteles. Ya llevábamos 7 horas de camino, según el planing inicial llevábamos como una hora y media de adelanto y eso que el viento nos había perjudicado aunque no mucho. El amigo Raul (el churri) nos dejó ya que el recorrido que llevábamos se alejaba de Linares y él tenía que volver. Gracias Churri.

Salimos nuevamente con las fuerzas repuestas y la barriga llena en la medida de lo posible y nos dirigimos por la A-316 hasta Torredonjimeno primero, cometiendo un error al coger la autovía que nos hizo perder algo del tiempo que llevabamos de adelanto, y luego por la A-306 dirección a Córdoba hasta Bujalance donde sin tenerlo previsto tenemos que parar por cuestiones fisiológicas, aprovechamos para rellenar los bidones de líquido y ya con calor continuamos hasta Montoro donde teníamos el siguiente control, sellamos y sin comer iniciamos la subida a Cardeñas donde tenemos que parar forzosamente para comer algo ya que Antonio empezaba a pagar la falta de alimento que no habíamos hecho en Montoro. Comimos y bebimos y comentamos la equivocación cometida así como el calor que ya hacía y que el viento nos estaba castigando un poco más de lo que deseábamos. También el camarero nos regaña porque nos había adelantado e íbamos de a dos. La gente no se va a enterar nunca de que podemos ir de a dos en determinados lugares, que las carreteras no son exclusivamente para los coche y que a regañadientes nos dejan circular a las bicicletas. No entramos al trapo y simplemente le decimos que podemos ir de dos, insistiendo que claro luego vienen las muertes de los ciclistas. "¡Es que los coche no pueden ni deben frenar si es preciso!" En fin corramos un tupido (o estúpido)velo. El camarero es ese que está en la foto con el mantel.

En este punto la cámara de fotos por algún motivo deja de funcionar por lo que el reportaje fotográfico es escaso. Seguimos hasta Fuencaliente donde llegamos con relativa rapidez por lo favorable del terreno pero con un bochorno impresionante. El tiempo que llevábamos de adelanto en Jaen ya nos lo habíamos comido aunque estábamos justo en el tiempo previsto.

Comimos, aunque no muy bien, dicho sea de paso, ya que los menús propuestos no eran lo que esperábamos. Asistimos al bautizo de Mario en el asunto cervecero, ¡¡ pa habernos matado ¡! Por primera vez en su vida se tomó una cerveza SIN ALCOHOL claro y con limón. ENHORABUENA, ya te puedes morir tranquilo y has descubierto que hay otra bebida diferente al agua y coca cola que no mata y que está de muerte. Luego en el césped de la piscina nos tumbamos un poco para dejar pasar las horas de más calor que hacía de lo lindo.

Como estaba previsto sobre las 17:30 horas salimos y empezamos a subir el puertecillo de Valderrepiso primero y luego el de Niefla para afrontar por último el de Pulido y tomar en Brazatortas dirección Puertollano donde afortunadamente nos empezó a dar el aire a favor, rodando durante algunos kilómetros a muy buen ritmo. Llegamos a Puertollano y decidimos comer algo y refrescarnos. La temperatura ya había caído un poco y aunque con un poco de calor era soportable. La cerveza le hizo mella a Mario dando una cabezadilla (se ve en la foto).

Salimos dirección a Pozuelo de Calatrava, punto del siguiente control donde en la gasolinera repusimos nuevamente fuerzas a base de pastelillos industriales (es lo que había) y emprendimos otra vez la marcha dirección Valdepeñas. Ya habíamos decidido quedarnos unas horas a dormir porque las fuerzas iban mermando considerablemente; lo hicimos en casa de Mario (Buen Hostal y económico) que nos preparó una estupenda cena, aprovechamos para ducharnos y luego para dormir unas horas, hasta las 5 de la mañana.

En el transcurso del camino de Pozuelo a Valdepeñas tuvimos que parar a lavarme la cara con agua fresca porque el sueño a falta de 15 km. de se había apoderado de mi y no aguantaba. Preferible era perder unos minutos en espabilarse que no provocar un accidente y perder más tiempo si no otra cosa. Una vez espabilado proseguimos la marcha sin problemas.

Las gracias a Toñi que nos tuvo que aguantar a horas intempestivas, prepararnos la cena y luego levantarse a las 5 para prepararnos el desayuno. Tener mujeres para esto. No nos las merecemos. GRACIAS.

Con el fresquito, por fin, de la mañana valdepeñera, ataviados con manguitos emprendemos la marcha hasta Villanueva de los Infantes, punto crucial en el desarrollo del resto de la marcha; desde aquí el viento nos apretó de lo lindo, unas veces en contra total y otras lateralmente que poco a poco nos iba acortando las piernas y la resistencia. Como pudimos llegamos a Santisteban una vez cruzada Sierra Morena y nos machacamos un buen desayuno para afrontar los 50 km. que nos quedaban. Aquí también el Mario se desmelenó y se tragó otra cerveza sin alcohol y con limón; No si al final se hace alcohólico o cervecero; ¡ya verás la barriga que se le va a poner!.

Con un calor impresionante, propio de la zona y de la época del año, sobre las 13:00 horas por fin llegamos a Linares, felicitándonos por haber terminado y especialmente sin ningún problema ni físico ni de accidente ni mecánico.

A partir de ahora a descansar para recuperar las fuerzas y a mantener la forma para hacer la París Brest París en las mejores condiciones posibles, que para eso es para lo que hemos estado preparándonos durante varios años.

Como datos para los curiosos que marcan los aparatos están:

Distancia 623 km.

Tiempo: 35 horas 10 minutos. (A tiempo corrido)

Tiempo en bicicleta: 24 horas 56 minutos.

Desnivel acumulado: 6.060 metros.

Velocidad media: 25 km/h.

Calorias consumidas: 11.000

miércoles, 6 de julio de 2011

Una Brevet de 300 km. en el infierno

Estrenamos nueva ruta dentro del calendario nacional de brevet, en esta ocasión nos fuimos a tierras de Ciudad Real, en concreto a Valdepeñas, tierra por excelencia de buenos vinos y quesos que no pudimos saborear.

Muchas eran las expectativas del recorrido habida cuenta de que había varios factores totalmente diferentes con respecto a la brevet de 300 km. de Reolid realizada el pasado mes de abril; por una parte cambiar el frio por el calor y el posible viento en calma por el viento más que probable del verano.

Han venido a participar algunos colegas que por razones varias no han podido realizar cerca de sus tierras esta prueba y que es obligatoria para poder optar a la París – Brest – París como colofón final. Han venido de distintos lugares como Gerona, Barcelona, Toledo, Vizcaya, Granada con su reclinada, Madrid, Ciudad Real, Alicante y el resto de Linares.

Con bastante puntualidad se dio la salida a las 07:00 horas del sábado 2 de julio. El día se presentaba algo caluroso como cosa propia de la época del año y la única incognita era en lo que nos iba a castigar el viento porque según las previsiones así era y como así fue.

Llegamos a Santisteban del Puerto todavía frescos alrededor de las 09:00, bueno Anne y Francesc ya se habían marchado nada más dar la salida ya que ellos iban a ir a otro ritmo; tomamos café o refresco, al gusto, y nos pusimos nuevamente en marcha dirección a Montizón, Villamanrique y posteriormente Valdepeñas, donde llegamos sobre las 13:00 horas ya con una temperatura de más de 35º, pero todavía soportables. En el restaurante La Vaguada nos hincamos tres o cuatro cervezas con limón (con sus correspondientes tapas), que no daban abasto a ponernos bebidas refrescantes y nosotros engullirlas como si nada, aquí esperamos a Antonio que se había retrasado un poco, pero en vista de que no llegaba y una vez puesto en contacto con él, decidimos ir a Castellar de Santiago lugar donde teníamos el 2º control y comida previsto.

Cuando salimos, la temperatura había subido al menos 2 o 3 grados, nos quedaban unos 25 km. que se hicieron insoportables, el viento que hasta ahora no nos había molestado mucho, empezó a fastidiarnos bastante, con un bochorno insoportable, al final llegamos a Castellar de Santiago donde comimos y descansamos un poco (más de la cuenta) y también metimos bastante liquido para el cuerpo.

Salimos y la sensación térmica erra de más de 45º, hasta Torre de Juan Abad con el aire fuerte a favor hasta donde materialmente volamos, practicando los relevos largos. Llegamos a Villamanrique y ya pudimos comprobar que lo favorable del viento se había terminado convirtiéndose primero en lateral y luego en contra totalmente. El agua de la fuente más que refrescar lo que hacía era calentar por más que dejamos el gripo abierto cada vez era mas caliente el agua que salía, por lo que algunos decidieron comprarse en un kiosco un calipo que les supo a gloria o algo más.

Recibimos por fin una llamada de Antonio informándonos que acabada de llegar a Castellar de Santiago por lo que decidimos continuar al ritmo que pudiéramos ya que según los cálculos la noche nos podría coger y algunos no llevaban equipados para ello. Llegamos a Venta de los Santos y en la gasolinera nos duchamos materialmente, esperamos a Pacomi que iba con su reclinada y continuamos hasta la fuente romana de Castellar de Santisteban donde además de beber agua fresquita, algunos se metieron en el pilón a fin de refrescarse un poco; la temperatura era elevada y el aire caliente seguía soplando ahora totalmente en contra.

Cuando llegó el coche Fran se acordó que había echado un poco fruta, que una vez lavaba y refrescada en la fuente duró lo que dura un caramelo en la puerta de un colegio ¡Que rica estaba!. Gracias Fran.

Sólo quedaban 56 km. hasta Linares y por mas cálculos que hacíamos la noche nos cogería ya que el viento soplaba con fuerza como he dicho en contra y las fuerzas cada vez eran menores, pero lo afrontaríamos como pudiéramos.

El Vasco (José Luis) nos informó que podía petar de un momento a otro aunque como pudo llegó a Linares. Los demás al tran tran, sin prisa pero sin pausa atravesamos primero Santisteban y pasado la huella del Arcosaurio el viento amainó un poco y yo diría que a la altura de Arquillos ya no hacía viento aunque el bochorno era asombroso. Atravesamos Arquillos y llegando al Pielago el sol se ocultó aunque se veía, al final por la rotonda de la Garza el que tenía hubo de encender las luces más bien por seguridad.

Eran las 22:10 horas cuando por fin llegamos a Linares, en la Gaviota nos informaron de que Anna y Francesc habían llegado un poco después de las 6 y media de la tarde, decidimos refrescarnos en la bolera al mismo tiempo que brindamos por el éxito de la marcha, coincidiendo que había sido muy dura, especialmente por el viento en contra y lateral durante toda la tarde.

Estas marchas o pruebas son así, unas veces hace mejor y otras peor, pero lo que si coincidimos todos es que sirven además de para hacer deporte y ver que los límites de nuestro cuerpo son incalculables, valen para afianzar o que nazcan nuevas amistades y experiencias. Todos llegamos cansados, quizás no exhaustos pero poco faltaba, las 15 horas a tiempo corrido habiendo recorrido más de 300 km. dan para mucho, la media de velocidad para los que están interesados en estos datos salió no obstante a casi 27 km./h. que no está nada mal.

Dar las gracias a Angel que con inestimable ayuda llevando el coche de control y apoyo (por si acaso) nos dio una seguridad y confianza grande, incluso tuvo tiempo de hacernos algunas fotografías para inmortalizar algunos momentos del recorrido o sufrimiento dentro del recorrido.


martes, 21 de junio de 2011

UN PASEO DE MAS DE 1.000 KM

ALBUM FOTOGRÁFICO

VIDEO TRAMO (QUEBRANTAHUESOS) al revés

VIDEO 2º DIA

VIDEO SALIDA


Temiendo estaba de que llegara el día y al mismo tiempo deseando, los malos ratos cuantos se pasen mejor para todos. Por fin llegó el día 16 de junio y por fin se iban pasando las horas hasta acercarse la de salida que fue como estaba prevista, a las 21:00 horas.

Sobre las 20:15 me voy para la plaza de Santa Margarita, al llegar veo que Mario y Manolo Morente ya habían llegado lo mismo que el colega Vicente, saludos de rigor y trasvase de cosas de un coche a otro; llega Villa, Cazalilla y por fin Sergio, como siempre el último. Es su sino, hi, hi, hi.

Fotografías de rigor para el recuerdo y reportaje del desafiovicente y puesta en marcha. El calor era grande y tanto Manolo Morente como Vicente lo notaban más.

Charleta de costumbre al principio, comentarios y risas y camino de Vadollano, después llegamos a Arquillos, nos ponemos los chalecos reflectantes y empezamos a subir Navas de San Juan, primer pequeño obstáculo de la jornada que se superó bien; camino de Santisteban ya éramos unos veteranos de los relevos y todos compenetrados perfectamente, el ritmo era muy bueno, incluso Vicente llegó a decir que era fuerte (falta de costumbre).

Cruzamos Santisteban y continuamos hasta Castellar y Sorihuela, 2º pequeño obstáculo de la jornada que también se supera sin dificultad. La bajada de Sorihuela fue una gozada, al mismo tiempo que nos sirvió para refrescarnos del calor ya acumulado del trayecto como de la subida del puerto.

Llegamos a Arroyo del Ojanco sobre las 00:00 horas, un poco antes del horario previsto según el planing, pero de acuerdo con el esfuerzo y el aire a favor. Aquí ya empezamos a comprobar que la cosa no iba a ser fácil y que no iba a salir todo como se tenía previsto, el bar donde se tenía previsto y avisado tanto de la hora de llegada como de la cantidad resulta que se le había olvidado guardar pan para los bocadillos y la cocina la tenía cerrada, menos mal que con esto de “por si las moscas”, se había previsto unos bocadillos que empujados con unas buenas cervezas o refrescos fueron engulléndose y reponiendo fuerzas. Como llevábamos adelanto no nos importó parar más de la cuenta.

Sobre la 01:00 proseguimos por la nacional de Albacete con un buen ritmo, perfectamente agrupados y realizando los relevos de km. en km. perfectamente, algunos coche al pasarnos o cruzarnos nos pitaban no sabemos si para aplaudirnos o para regañarnos, de todo habría. Los colegas de Vicente que iban realizando el reportaje hacían su trabajo perfectamente aunque de noche es complicado grabar especialmente por los chalecos reflectantes.

Llegamos a Alcaraz que aunque no teníamos prevista la parada, se hizo en la gasolinera, nos machacamos otro bocadillo y algún arroz con leche, el café muy poco porque se olvidó el azúcar y los vasos de plástico; nos pusimos ropa de más abrigo que ya hacía rasca y continuamos nuevamente.

Llegamos a El Ballestero que teníamos prevista una parada que realizamos en Alcaraz y llegamos a Barrax donde tuvimos que realizar una parada de emergencia porque Sergio se encontraba algo indispuesto. A la entrada del pueblo tratamos de arreglar el asunto como pudimos y nos encontramos a la guardia civil que aprovechamos para preguntarle por el cruce a Tarazona, quedando un poco estupefactos ver a 7 (magníficos) vestidos de ciclista a las 5 de la mañana y diciendo que iban a hacer una marcha de 1.000 km. en menos de 70 horas, y que uno se lo había tomado como un desafío, que realmente era desafío para todos.

En fin que proseguimos, vamos pasando pueblecillos y la marcha se hace cada vez más ligera, los que nos ponemos en cabeza nos olvidamos enseguida de que va uno malo y de los 35 km/h. no bajamos con el frescor-frio del amanecer que es precioso (en las fotografías y en la televisión claro). Llegamos sobre las 07:00 horas a Tarazona y nueva decepción con respecto a la comida, no hay pan en ningún sitio con lo que otra vez tenemos que tirar de las reservas y en la gasolinera con algún refresco o cerveza nos lo apretamos que sienta de cine.

Sobre las 08:00 continuamos el camino, vamos haciendo camino y relevos perfectamente compenetrados, el fresquito y frio mañanero se va convirtiendo en calor (no excesivo), nos vamos quitando ropa y continuamos, pasamos Almodóvar del Pinar y llegamos a Argüírselas ya por unos parajes que van recreando la vista (aunque ya empezábamos a no poder mirar mucho el paisaje), el aire nos va acompañando favorablemente lo que hace que la marcheta sea rápida, vamos siguiendo el curso del rio, precioso paisaje desde Carboneras de Guadazaón, algo de calor y carretera recién asfaltada. Así llegamos a Cañete que nos han dicho que se puede comer y así lo hacemos en la Hostería que también aprovechamos para descansar un poco.

Nuevamente en marcha sobre las 15:00 horas, el calor apretaba pero bueno no mucho, empezamos a subir hasta un barranco, porque eso es lo que es desde el límite re comunidades hasta el cauce del rio, una bajada de 10 km. con un desnivel de casi 600 m. lástima que el viento lateral y racheado nos fastidió la bajada ya que la tensión para poder sujetar la bici y no caernos era muy grande. Después seguir la margen del rio con un calorcito bochornoso hasta Villel donde paramos a refrescarnos y repostar líquido porque era asfixiante. Las fuerzas ya iban flaqueando y todavía quedaban unos 100 km. hasta Calamocha.

Como pudimos, ya que el viento ya no era favorable y el calor había hecho mella lo mismo que la cantidad de horas sobre la flaca, llegamos a Teruel que bordeamos y nos encontramos con que el aire nos iba a dar en contra-lateral y con bastante fuerza, yo calculo que unos 20-25 km/h. Llegamos más o menos a la hora prevista, quizás con un poco de adelanto y en varias pequeñas paradas conseguimos llegar hasta Calamocha muy, muy cansados, los últimos 70 km. habían sido infernales, los relevos ya no había, nos desorganizamos bestialmente y cada cual iba como podía. Mario se convirtió en máquina delantera y el que podía se iba ayudando como mejor le parecía, el culo, piernas, manos, muñecas, cuello, todo dolía, todo molestaba y todo estaba agarrotado (bueno casi todo).

Por fin llegamos a Calamocha, pueblo por excelencia jamonero, agradablemente sorprendido porque yo creía que era más pequeño. Llegamos al hotel, ducha y cena y algunos sin postre a la cama. Ya habíamos quedado que la salida para el día siguiente sería a las 05:00 horas como así fue (con media hora de retraso).

La ducha y la dormida no hay ni que decir como sentó, algunos antes de caer del todo en la cama ya estaban roncando (hablo por mí, bueno y por todos), las 04:30 llegan pronto y ya se empiezan a oír en el hotel las cisternas y los grifos, bajamos y nos machacamos el café y las tostadas correspondiente, repostamos agua y nos ponemos en marcha.

La temperatura era fría, alrededor de 12º que pronto no vamos notando con el pedalear continuo que vamos teniendo, lo mismo que anteriormente, relevos y buena marcheta. Así llegamos ya con adelanto a Cariñena donde observamos la cantidad de cepas que hay y después a Almunia de Doña Godina donde aunque temprano nos indican una pastelería que atracamos materialmente, (¡que buenos estaban los pasteles y tostadas!), Nos ponemos en marcha dejando Sergio al salir un recadito que más parecía un petardo fallero; entre risas y comentarios salimos del pueblo sin más incidentes, bueno hasta ahora el aire nos había favorecido, pues a partir de aquí, no sé si por maldición de alguien o por casualidad, se puso en nuestra contra, de tal manera que costaba trabajo pedalear.

Mejor o peor conseguimos hacer incluso abanicos, bien enseñados por Cazalilla, aunque con alguna reticencia por parte de alguno ya que ocupábamos toda la parte derecha de la carretera, pero bueno fuimos practicándolo y gracias a ello pudimos llegar más o menos en condiciones.

Paramos Tauste en la gasolinera para preguntar y al mismo tiempo para repostar algo y continuamos hasta Ejea de los Caballeros. El aire se había enfurecido, la circulación no nos permitía con seguridad hacer abanicos y al final después de algunos intentos conseguimos hacer relevos en cadena que nos salvó un poco el esfuerzo de los últimos 25 km. hasta Ejea donde cominos a la entrada del pueblo aconsejados por el encargado de la gasolinera donde preguntamos. (¡Qué bueno estaba el arroz con conejo!, bueno y la cerveza y el servicio claro).

Terminamos de comer y continuamos la marcha; había pocas ganas de dar pedales, pero había que hacerlo ya que quedaban todavía 135 km. hasta Sabiñánigo y había que subir algún cerrillo que otro.

A trancas y barrancas conseguimos salir del pueblo y empezamos a comprobar que el viendo nos iba a favorecer, carretera al principio muy buena y que invitaba a rodar a bloque como se suele decir, y aquí empezó la anécdota del día, (bueno o como se le quiera llamar). En vista de que no había ganas de pedalear y Sergio con el cuesco de Almunia iba tocaillo empecé a alejarme cada vez con mejor ritmo, disfrutando de la bici a ver si así se animaban hasta que conseguí alejarme tanto que me perdieron de vista; Cazalilla saltó del grupo y se fue en mi busca que no sin algo de esfuerzo consiguió; cuando le conté mis planes los aceptó y compartió haciéndose mi cómplice. Nos escondimos en el lateral de una nave para ver pasar al grupo y luego salir detrás. Así lo hicimos. Nosotros nos divertimos bastante pero parece ser que a alguno no le calló bien. ¡Cosas de la vida!..

Volvimos a juntarnos nuevamente y ya por carretera un poco peor y rugosa llegamos a Puente de la Reina, donde repostamos algo de comida y bebida para afrontar la subida que nos quedaba de los pre-pirineos hasta Jaca, donde íbamos cruzándonos con muchos coches que venían de hacer la QH. El rodar era muy bueno, el aire a favor y la carretera estupenda aunque sin arcén. Sergio seguía con la falta de energía que había desgastado en La Almunia. Paramos en Jaca y cominos nuevamente otro poco y descansamos. Aquí fue donde nos informaron de que Raul había hecho 06:08 en la QH. ¡Qué bestia! ENHORABUENA.

Con el aire a favor y a buen ritmo mantenido llegamos a Sabiñánigo incluso con media hora de adelanto sobre el horario del planing; nos alojamos en el camping aunque algunos consiguieron habitaciones en el hotel.

Compartimos mesa y mantel con el amigo Alex, director de Red Ciclista así como con Raul, el de 6 horas 8 minutos y otro colega amigo de los dos. Terminamos de montar las tiendas de campaña que una se complicó y hasta las 01:30 no lo conseguimos, con un frio que hacía que pelaba.

A las 04:30 nuevamente en marcha, desayunamos lo que pudimos y llevábamos en el coche de apoyo y con 6 grados salimos para afrontar el último y verdadero reto de la brevet, la famosa Quebrantahuesos, si no conseguíamos hacerla, todo el esfuerzo realizado hasta ahora no valdría para nada, porque hasta el rabo TODO ES TORO.

A las 05:30 conseguimos ponernos en marcha y a muy buen ritmo llegamos a Senegué, Arquisal, Escuer y Biescas, llegamos a Bubal y ya empieza la fiesta, nos desviamos por la Hoz de Jaca, (que más parece una guadaña); entre retorcijones y como pudimos conseguimos superarla, paramos

en la plaza del Pueyo de Jaca y nos machacamos el resto de bocadillos que iban quedando; nuevamente en marcha, la temperatura no subía aunque ya eran más de las 07:00.

Como pudimos y cada uno al ritmo que mejor le venía subimos el Portalet (¡“Que bonito”!). Arriba del todo llegamos Cazalilla, Vicente Villa y yo; esperamos un buen rato a Mario y Manolo que se habían quedado a ayudar a Sergio y en vista de que nos estábamos quedando helados decidimos dejarnos caer hasta Larums que ya nos cogerían. Llegamos a Larums sin Cazalilla que se había quedado en lo alto del Portalet, habiendo pasado un frio infernal en la bajada, nos temblaba todo el cuerpo; por fin en la plaza de Larums puestos al sol esperamos al resto y mientras tanto nos machacamos un madalenón de 1 kg. Que compramos en una bullanguería que teníamos allí (exquisito). En vista de que no llegaban decidimos continuar despacio hasta que nos cogieran.

En el cruce para el Mari-Blanc le arrea un apretón a Vicente y logra limpiarse con la hoja de ruta que era el único papel que llevábamos, En Bielle hacemos una parada y por fin nos reagrupamos. Vamos viendo pasar a muchísimos ciclistas que nos suponemos que venían del famoso cerrillo. Reponemos fuerzas y cada uno a su ritmo subimos el Mari-Blanc; nos dejamos caer hasta Escot bajando a toda leche el Mari-Blanc (aseguro que se baja mejor que se sube) donde nos volvemos a reagrupar y afrontar el último repechón de la marcha, el SOMPORT, superado esto estaría superada la prueba y el reto por consiguiente. La verdad es que ya era nada, solo eran unos 30 km. de subida y 1.200 de desnivel, total una vez puestos.

En la fuente que hay en el cruce tratamos de hablar (chapurreando francés) con un señor que nos encontramos y el gachó nos responde también con chapurreo, al final cuando le solicitamos que nos haga una foto al grupo nos damos cuenta que era español, lo del chiste, si somos españoles, que leche hacemos hablando francés, en fin anécdota 1ª, porque cuando nos dice con mucha amargura que ayer había participado en la QH, una marcha muy dura, yo le contesto que eso era una kaka de la vaca o algo así, que la QH es dura si la hace como nosotros, después de más 800 km.

Por grupitos vamos saliendo y subiendo al tran tran, llegamos al desvío del túnel y alguno se equivoca con lo que provocamos que se cierre el túnel hasta que vuelve a salir el ciclista, el grupo se disgrega y vamos llegando a Sabiñánigo con el objetivo más que cumplido aunque como podéis imaginar hasta el gorro de bicicleta, frio, calor, pero con una satisfacción que no se la salta un gitano con alpargatas nuevas.

Y esto es todo, o casi todo, porque seguro que se me olvida algo. A partir de ahora aquel que se le llene la boca de QUEBRANTAHUESOS, tendrá que pensarlo un poco antes, aunque bien es verdad que hacer la QH no es moco de pavo.

ENHORABUENA a todos los participantes y en especial a Carlos y Sergio con el coche de apoyo y reporteros del desafiovicente que nos han ayudado todo y más de lo que han podido, independientemente del trabajo que hayan hecho que en breve lo veremos y será como ello: extraordinario.

El año que viene es posible que haya una 2ª edición, ya veremos, de momento el reto está hasta aquí, se admiten nuevas sugerencias, de momento hay otra encima de la mesa y que ya hemos comentado sobre la marcha en cada una de las brevets realizadas en Linares, se trata de mas ue un reto una pequeña excursión (cada uno le llama a las cosas como le da la gana) EL CAMINO DE ANIBAL, se trata como digo de una excursión desde Linares hasta Roma, total unos 2.200 km., paso el enlace donde encontraréis mas detalles:

http://camino-de-anibal.blogspot.com/

Se podrá hacer conforme se determine por el grupo que esté interesado, incluso como desafio se podría plantear hacerlo a modo brevet. Quizás el intrépido Vicente esté poniendo oídos.

Como datos para los que les gusta las estadísticas y siempre sabiendo que estas pruebas no son COMPETITIVAS, sino de disfrute o de retos personales y que lo importante es hacerlas son:

Tiempo en bicicleta:........................... unas 40 horas ya que tuve un problema en el cuenta km. y hubo algún tiempo que no contabilizó.

Tiempo de descanso: (comidas, dormir, averias, paradas técnicas, etc.): ........ 28 horas.

La media de los dos primeros dias fue de 27 km/h. que es muy alta para este tipo de pruebas lo que nos permitió poder descansar mas de lo normal.

Aún así nos han sobrado de las máximas previstas 7 horas.

Debo recalcar que pongo estos datos como anécdota y porque algunos me los han solicitado, pero que no tienen valor ninguno, lo que si tiene un valor INCALCULABLE, es el haber realizado la prueba dentro del tiempo previsto y llegar vivito y coleando.